Mostrando entradas con la etiqueta Amarcord (Federico Fellini). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amarcord (Federico Fellini). Mostrar todas las entradas

Amarcord (Por David)

Vi esta película hace tiempo pero no la comenté por razones que desconozco, quizá por su dificultad, o quizá por su grandeza, la verdad no lo se. Amarcord forma parte de esos clásicos universales indispensables para entender la mirada y personalidad de un director o directora de cine que se precie, sentida, escrita y dirigida con puro sentido autobiográfico, un estilo narrativo y visual único que resaltaría una palabra para siempre en los anales del séptimo arte: Fellinesco, un arte fellinesco ahora entendido en parte como freak, el arte puro y duro, personal, sucio, erótico-festivo de Federico Fellini, gran poeta de la verdad en imágenes, de esas mujeres gordas de redondeces inabarcables, tetas insuperables como actores y actrices de castings imposibles.
Fellini es el retratista de Italia, de Roma y de sus pueblos aledaños por antonomasia, fiel reflector de la cruda realidad pre y pos guerra mundial, con duce y sin el, con libertinos, putas, adolescentes infatigábles de hormanas desbordadas, hombres bestias, mujeres voluptuosas, ninfomanas, madres y abuelas de carácter sólido, trabajadoras del hogar, incansables aseadoras y aguantadoras de demencias familiares propias y extrañas, locos y locas de atar, padres y hombres de familia luchadores, machistas, trabajadores, politiqueros , deportólogos, holgazanes, chulos, galanes, Hombres y mujeres idealistas y por supuesto, fracasados de todo y soñadores, siempre soñadores.
Aún hay mas: Fellini es todo esto y mucho mas, autobiográfico hasta los tuétanos, mujeriego empedernido, picáro, satírico, mordaz, de un tipo de humor que refleja toda una generación y una sociedad romana con las secuelas de la guerra, pero el maestro le supo poner una sonrisa a la desgracia, un toque de romanticismo, una pisca de erotismo, un todo de frikismo y a modo de envoltorio un desopilante guión capaz de sumergirnos hasta lo mas profundo de la realidad miserable como pocas, sincera y desmedida, una realidad desmesurada acompañada de la melodía inconfundible de Nino Rota, este con su música celestial nos trasporta a un paseo onírico a veces fetichista, de miradas, de sabores, donde todos sus personajes se dibujan y desdibujan tal cual la época, Amarcord (yo me recuerdo), Una tragicomedia neorrealista a la italiana, irónica, esperpentica, costumbrista, todo una linea de cine con el sello inconfundible de Federico Fellini, un grande.